En muchas ocasiones hacernos mayores es sinónimo de dependencia. Algunos optan por acudir a una residencia de mayores y otros en trasladarse a vivir con familiares. La segunda opción es un gran cambio para toda la familia, pero la convivencia con nuestros mayores puede ser enriquecedora para todos.

La convivencia con nuestros mayores es un gran cambio para la familia, la adaptación puede ser difícil, pero también muy enriquecedora

Nuestros mayores, en algún momento de sus vidas ven imposible seguir viviendo solos. Ya sea por padecer alguna enfermedad o porque con la edad se ven incapacitados para llevar una casa, no pueden afrontar el vivir solos. Sin duda alguna, el ingreso en una residencia de mayores es una gran opción. Hoy en día la mayoría están acondicionadas para que estén atendidos en todo momento.

Otros mayores optan por convivir con algún familiar. Normalmente, esta decisión la toman animados por esos familiares que quieren compartir sus vidas con ellos. Hay que reconocer que en ocasiones es un gran cambio para toda la familia y puede ocasionar dificultades en la convivencia. Pero con cariño y paciencia por parte de todos puede ser una gran experiencia. Todos podemos ganar con este cambio.

A continuación enumeramos algunas estrategias y consejos que pueden ayudar en mejorar la convivencia de la familia

  • Respeto. Debemos ser empáticos y ponernos en su lugar. Para todos será un gran cambio el convivir juntos.
  • Paciencia. Muchos de nuestros mayores pueden tener dificultad de movimiento, de comprensión, etc. La paciencia debe ser nuestro mayor aliado para que la convivencia sea buena.
  • Independencia. Deben seguir siendo independientes para realizar las labores cotidianas. Dentro de la medida de sus posibilidades deben seguir haciendo sus actividades diarias solos, como vestirse, asearse, comer, etc. También deben, dentro de sus posibilidades, administrar su propio dinero.
  • Intimidad. Debemos facilitarle su espacio propio adaptado a sus necesidades. Intentaremos que cuenten con su propio dormitorio e intentar eliminar barreras que impidan ser independientes.
  • Integrados. Es importante que se sientan integrados totalmente. Que sientan que es su hogar. Contar con ellos para la toma de decisiones.
  • Sociabilizar. Si nuestro ser querido tiene cierta movilidad pueden asistir a asociaciones en las que sociabilizar y realizar muchas actividades físicas y culturales. Esto es muy enriquecedor para la familia, puesto que nuestro mayor tendrá la ilusión de ir y de compartir con nosotros sus experiencias y aprendizaje.

Y por último, intentar compartir con ellos momentos en familia. Aunque estemos con ellos constantemente no debemos descuidar el compartir momentos especiales. Salir a merendar, dar un agradable paseo, ir al cine o ver una película juntos. Si cualquier momento o detalle se hace con cariño y amor todos disfrutaremos. Todo suma para mejorar la convivencia con nuestros seres queridos mayores.

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