La alimentación sana y equilibrada es fundamental para una salud correcta física y psíquica. Las personas mayores deben cuidar de forma especial. Si la persona mayor padece la enfermedad de Alzheimer se debe tener especial atención en la alimentación.

Se debe tener especial atención en la alimentación en pacientes de Alzheimer, puesto que en ocasiones pueden aparecer problemas de nutrición

Todos para gozar de una correcta salud física y psíquica debemos cuidar nuestra alimentación. Se debe prestar especial atención a las personas mayores que padecen la enfermedad de Alzheimer. La alimentación sana y equilibrada es fundamental en cualquier etapa de la enfermedad. Según numerosos estudios, el hábito de la dieta mediterránea puede retrasar la evolución de la enfermedad.

Dependiendo de las diferentes etapas de la enfermedad, la persona mayor puede sufrir diversos problemas para poder nutrirse correctamente. Se pueden presentar dificultades para salivar, masticar, atragantamiento, alteraciones del olfato y del gusto, estreñimiento o falta de apetito.

Estas alteraciones impiden que nuestro ser querido se alimente correctamente. Por todo ello debemos estar atentos a posibles alteraciones en su peso y observar si el deterioro cognitivo va en aumento.

Para que nuestro mayor esté alimentado de forma correcta existen una serie de consejos que pueden ser de gran ayuda:

  • La persona mayor que padece de Alzheimer debe socializar durante las comidas. Es importante comer en “familia”. No aislarlo.
  • Respetar los horarios de comida. Intentar hacer por lo menos cuatro comidas al día, repartidas en desayuno, comida, merienda y cena.
  • Respetar sus gustos culinarios, pero siguiendo la dieta que nos recomienda el médico. Intentar que la preparación de alimentos sea variada.
  • Si está en un estado avanzado y hay riesgo de atragantamiento, se debe preparar los alimentos en forma de purés o cremas.
  • Mantenerlos bien hidratados. La cantidad recomendada es de 1,5 litros al día. Si existe riesgo de atragantarse se puede suministrar en forma de gelatinas.
  • Controlar el peso del enfermo
  • Controlar el estreñimiento. En la medida de lo posible intentar que la persona mayor mantenga su movilidad e ingiera alimentos ricos en fibra. Si el estreñimiento persiste consultar con su médico, este considerará si debe hacer uso de laxantes o enemas.

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