La sarcopenia es una enfermedad que produce una pérdida importante de masa muscular. Normalmente la sufren las personas de edad avanzada, llevándolos a la incapacidad y a la dependencia.

La sarcopenia es una enfermedad muscular, que los debilita progresivamente

Con el paso de la edad nuestro cuerpo cambia. Con la edad sentimos que nuestro rendimiento físico va disminuyendo. Además, lo normal es que se pierda masa muscular y se gane tejido graso. Esto aumenta el riesgo de padecer obesidad, diabetes o hipertensión.

A partir de los 30 años nuestro cuerpo comienza con la pérdida de masa muscular. Esta pérdida es progresiva, acelerándose en la década de los 60 años y llegando a los 80 años con una merma de más del 50% de músculo.

Las causas exactas de su aparición no están claras. Además del envejecimiento, se cree que ciertos hábitos alimenticios o el sedentarismo pueden ser causas directas de su aparición. También se cree que el padecer enfermedades crónicas, como el cáncer, puede estar relacionado con la sarcopenia.

Los principales síntomas de esta patología son:

  • Debilidad: presentan dificultar para realizar tareas muy sencillas que no conllevan mucho esfuerzo
  • Caminar lentamente
  • Sufrir frecuentes caídas
  • Pérdida de peso y de masa muscular, acompañado con un incremento de tejido graso. Se debe estar muy atento, puesto que puede desembocar en diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares

En la actualidad no existe tratamiento farmacológico para tratar esta enfermedad. Pero siguiendo una serie de pautas en nuestro día a día se puede prevenir o frenar la progresión de la enfermedad.

Para su prevención es importante seguir una dieta alimenticia variada y equilibrada, rica en proteínas animales y vegetales. Las proteínas animales las encontraremos en huevos, lácteos, pescados y carnes. Una fuente importante de proteínas vegetales las podemos encontrar en las legumbres.

Además, el músculo debe ser trabajado con actividad física diaria. Es importante realizar esta actividad dirigida por un profesional que nos indicará la forma correcta de realización. Se deben hacer tanto ejercicios aeróbicos como anaeróbicos. Los primeros nos ayudarán a estimular corazón y pulmones. Los anaeróbicos nos ayudarán a reforzar nuestros músculos, realizando ejercicios diarios de estiramientos, uso de pesas en extremidades y movimientos de resistencia.

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