Gracias a los avances científicos, la esperanza de vida en los últimos años ha aumentado considerablemente. Por el contrario esto ha hecho que las enfermedades cardiovasculares sean mucho más frecuentes.
Las enfermedades cardiovasculares en personas mayores son más frecuentes por el deterioro de nuestro cuerpo por el paso de los años
Con los años nuestro cuerpo se va debilitando, tanto huesos como músculos. El corazón y las arterias no iban a ser menos. Con la edad se ven afectados provocando distintas afecciones a nuestro cuerpo. Estas afecciones son trastornos que afectan al sistema cardiovascular, que es el encargado de transportar la sangre desde el corazón hasta los vasos sanguíneos.
Las afecciones cardiovasculares más frecuentes en nuestros mayores son:
Hipertensión arterial: Es lo que conocemos como tensión alta. Esta enfermedad crónica, consiste en el aumento de presión de bombeo de sangre del corazón a las arterias. Las arterias se van endureciendo debido a esta presión. Cuánto más alta es la tensión más dificultad tiene el corazón para bombear la sangre. Hay que puntualizar que es una enfermedad tratable, pero si no se tiene bajo control puede provocar infartos de miocardio o ictus.
Cardiopatía coronaria: Esta afección se produce por el estrechamiento o la obstrucción de las arterias coronarias. Normalmente la obstrucción se produce por acumulación de grasa y placas dentro de las arterias. Provoca mucho dolor en el pecho, dificultad para respirar al realizar algún tipo de ejercicio físico e infartos de miocardio.
Enfermedad cerebrovascular: Esta afección se produce cuando el flujo de sangre se detiene en una parte del cerebro. Al quedarse durante un tiempo determinado sin oxígeno y nutrientes, las células cerebrales se dañan o pueden morir. Los accidente cerebrovasculares pueden ser isquémicos o hemorrágicos. El isquémico se produce cuando se tapona un vaso sanguíneo por un coágulo de sangre. El hemorrágico cuando un vaso sanguíneo se debilita y se rompe, llevando la sangre hacia el cerebro.
Para evitar la aparición de este tipo de afecciones la prevención es muy importante. Se pueden seguir una serie de consejos que pueden salvar la vida de muchos de nosotros:
- No fumar. El mejor consejo que se puede seguir es eliminar el tabaco de nuestras vidas. Las sustancias químicas del tabaco son altamente dañinas para nuestro corazón.
- Llevar unos hábitos alimenticios sanos y equilibrados. Seguir la famosa dieta mediterránea. Consumir pescado, carnes magras, frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva virgen, frutos sectos, lácteos, etc. Evitar los alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares refinados, sal, etc.
- Realizar algún tipo de ejercicio físico. La actividad diaria es una gran aliada para nuestra salud. Nos ayuda a mantener a raya nuestro peso, el colesterol, la diabetes, etc. Debemos obligarnos a hacer algún tipo de actividad por lo menos durante media hora al día. Caminar, nadar, pilates, pesas para fortalecer nuestra musculatura, etc.
- Intentar tener un descanso adecuado. Respetar las horas de sueño estableciendo un horario. Si se puede, hacer la siesta, pero no más de treinta o cuarenta minutos.
- Realización de exámenes médicos periódicos.
- Evitar el estrés. Nos puede ser de gran ayuda la realización de ejercicios de relajación y meditación.
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