Siempre insistimos que para prevenir o curar muchas enfermedades la alimentación es muy importante. Todos hemos oído la frase “somos lo que comemos”. El tipo de alimentos que ingerimos puede afectar directamente a la salud de nuestro cerebro. Alzheimer y alimentación están íntimamente ligados, por lo que es importante saber que alimentos pueden fomentar esta terrible enfermedad.

El riesgo de padecer Alzheimer está íntimamente ligado a ciertos hábitos alimenticios dañinos para nuestra salud

La buena salud de nuestro cerebro depende, entre otros factores, por tener unos buenos hábitos alimenticios. No hay frase más cierta que “somos lo que comemos”. Asimismo, está comprobado científicamente que la dieta mediterránea que la ideal para mantener en forma nuestro cuerpo y nuestra mente. Esta dieta basada en alimentos de origen vegetal y que limita las grasas saturadas, dulces y carnes rojas, influye directamente en el retraso neurodegenerativo.

Todos o casi todos sabemos en qué consiste la dieta mediterránea. A grandes rasgos se basa en una alimentación sana y equilibrada. Los alimentos que forman parte de esta dieta son el aceite de oliva, productos de origen vegetal como verduras, legumbres, furas, hortalizas, cuyo consumo debe ser a diario; cereales preferiblemente integrales, igualmente a diario; consumo de yogur y queso a diario; consumo de carne fresca dos veces en semana, preferiblemente pollo o pavo; pescado, preferiblemente azul, consumir dos veces a la semana; y estar perfectamente hidratados con agua.

Los malos hábitos alimenticios están directamente vinculados a la obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades neurodegenerativas, hipertensión y en algún tipo de cáncer.

Ahora bien, todos sabemos qué alimentos son beneficiosos. Pero ¿sabemos que alimentos dañan nuestro cerebro? Seguidamente, indicamos los productos alimenticios que más nos perjudican y pueden potenciar la aparición de la enfermedad del Alzheimer:

  • Cereales con azúcar y bollería industrial. Los alimentos ricos en azúcar añadido y ultraprocesados son los alimentos que afectan negativamente a nuestra salud cerebrovascular
  • Da igual light que azucarados. Todos tienen el mismo impacto en nuestro cerebro
  • Alcohol y tabaco. Estos malos hábitos envejecen a pasos agigantados nuestro cerebro
  • Controlar el consumo de carbohidratos. Según recientes investigaciones, aquellas personas que basan el consumo de calorías en carbohidratos tienen el doble de posibilidades de padecer algún tipo de demencia
  • Igualmente, se debe evitar consumir los alimentos fritos, comida rápida, cualquier tipo de alimentos ultraprocesados y los que contengan glutamato monosódico
  • Se debe reducir la sal y evitar los edulcorantes artificiales

Asimismo, si te ha parecido de tu interés este artículo «Alzheimer y alimentación» compártelo con amigos y familiares.

Jardines de San Marcos” Residencia de Mayores en Tenerife – Tegueste